Se puede concluir entonces que
la globalización se basa en la búsqueda y utilización
de capacidades endógenas y exógenas más competitivas
para generar, procesos, productos y servicios de mejor calidad y
precios y así satisfacer las exigencias cada vez mayores
de los mercados locales y regionales.
La competitividad es, por tanto, una condición sine qua
non, en la internacional de los mercados. Como tal implica la
capacidad endógena que deben tener las empresas de un país
para competir eficazmente en los mercados internacionales, incrementando
al mismo tiempo los ingresos reales. Por ello se señala,
que en un mundo como el actual la habilidad de las empresas, para
captar los beneficios de un nuevo producto, proceso o servicio
no dependerá simplemente de ser el primero en el mercado,
sino de seguir siendo competitivo en los mercados internacionales.
Con la globalización y la tecnoglobalización, se
ha puesto en marcha un cambio radical de tipo tecnológico
y organizativo que habrá de mantenerse en un futuro previsible.
Las ventajas comparativas tradicionales, sobre todo las basadas
en bajos costos laborales, han perdido terreno y las empresas
colombianas deberán trabajar a un ritmo incomparablemente
más rápido que el sostenido durante las últimas
décadas del siglo XX, para crear y desarrollar ventajas
competitivas basadas en la economía del conocimiento, tendiendo
a aprovechar el mismo juego de factores que subyace en la competitividad
internacional de los países industrializados. Con mas razón,
dado que la pronta imitación de innovaciones tecnológicas
y organizativas exige conceptos de organización y conducción
económica similares a los que ya aplica la competencia
innovadora.
En el marco de los aspectos mencionados anteriormente se puede
apreciar que el paso de la confrontación a la cooperación
entre las empresas debía ser parte de su gestión
estratégica, para así asegurar su supervivencia
en el largo plazo y para poder mejorar sus propias capacidades
endógenas, además de ser el resultado de unas condiciones
de política definidas por los gobiernos. Por esto la globalización
se ha visto reflejada en la creciente importancia del comercio
interindustrial e intraindustrial, impulsado por el crecimiento
de la inversión extranjera, estrechando la especialización
y los esquemas complejos de suministros internacionales en lo
que se ha dado en llamar international outsourcing. La
cooperación entre empresas es, por tanto, el resultado
de esta política gubernamental no ortodoxa.
Las diversas maneras de cooperación en estas estructuras
interconectadas en grupos de empresas (clusters), se traducen
en la racionalización conjunta de costos y en el aprendizaje
colectivo. A medida que esta práctica se propaga las empresas
aisladas se encuentran en creciente desventaja. La competitividad
y la adaptabilidad de cada empresa tienden a depender cada vez
más del establecimiento de relaciones eficaces entre usuarios
y productores en sus cadenas productivas. Los sistemas dinámicos
bien integrados crean condiciones de competitividad estructural
que benefician a todas las empresas participantes.
La Globalización de la Cadena
Textil, Confección en el Marco del Proyecto
El marco conceptual presentado en el punto anterior se hace necesario
para entender el enfoque de este Proyecto. En efecto, originalmente
el proyecto se orientó a elaborar un estudio sobre "Retos
y Desafíos del ALCA para la cadena textil-confección
de Colombia". Sin embargo, a medida que se profundizaba
en el tema, aparecía evidente que la cadena completa, esto
es fibra-textil-confección, es de los sectores productivos
mas ampliamente globalizados, y que el reto para este sector en
Colombia, no debería verse aislado solo desde el punto
de vista de las negociaciones del ALCA, sino ir mucho mas allá
y profundizar sobre las nuevas condiciones del entorno mundial,
donde hay un proceso profundo de reestructuración, aparición
de nuevos mercados y competidores, y donde el cambio tecnológico
no estaba siendo ajeno en la cadena de valor de esta industria.