El Estudio esta dividido en cuatro
secciones. La primera de estas denominada
"Introducción
y Definiciones" presenta las definiciones necesarias para
enmarcar el estudio sobre los componentes de la cadena fibra-textil-confección.
En efecto, esta cadena productiva en su contexto globalizado se
está especializando en nichos de mercado cada vez más
segmentados. Esta sección asimismo, presenta las principales
características del comercio mundial de las fibras, de los
textiles y de las confecciones, donde se aprecia cómo este
comercio sigue aún concentrado en 10 principales países
industrializados, no obstante que la participación de los
países en desarrollo casi se duplicó entre 1980 y
el 2000. No obstante estos cambios, siete de los principales exportadores
e importadores de textiles eran aún países desarrollados.
Situación similar se presenta en el ramo de las confecciones
donde cinco de los principales exportadores son países desarrollados.
Para las importaciones de confecciones nueve de diez mayores importadores
son de países desarrollados.
La sección "Inteligencia Competitiva y de Mercados
de la Cadena Textil - Confecciones" analiza los aspectos
correspondientes a los sistemas de inteligencia de mercados y
de inteligencia competitiva, en países líderes de
la cadena. Esta Sección de divide a su vez en cuatro partes.
La Primera Parte se concentra en los principales países
industrializados: Estados Unidos y la Unión Europea. En
el caso americano, se aprecia, que el sector está pasando
por un proceso de ajuste estructural profundo, donde las importaciones
son el eje del comercio, y donde la industria local se ha ajustado
a los nuevos proveedores de países asiáticos, en
especial la República Popular China, Bangladesh y la India.
La Segunda Parte presenta el estado general de la cadena en la
Unión Europea. Esta cadena sigue siendo relevante para
algunos países por el número de empleos que ocupa,
pero ante todo por los acuerdos de operación que se han
alcanzado con los países en desarrollo localizados en el
Mediterráneo. Pero de otra parte, en el sector textilero
especialmente, la industria se esta reestructurando hacia los
llamados textiles de alto contenido tecnológico. En el
sector confecciones, la logística de distribución
se ha convertido en el primer diferenciador competitivo, lo cual
se refleja en el caso de la empresa española Zara.
La Tercera Parte se concentra en los que podrían considerarse
los principales competidores para la producción colombiana,
esto es Brasil y México. Estos dos países han invertido
ingentes sumas de dinero para la reestructuración de la
cadena textil confección, pero en ambos casos no se ha
llegado al posicionamiento competitivo que se esperaba en especial
en el mercado de los Estados Unidos. Pero, quizás lo que
más impacto causa es la comparación de estos países
con el caso de la cadena en Colombia. Las diferencias saltan a
la vista no solo en cuanto al tamaño y número de
las mismas empresas, sino también por los volúmenes
y valores de las exportaciones.
La cuarta parte es el caso de la República Popular de
la China, el cual fue analizado en sus detalles en el Foro
sobre el Futuro del Sector Textil Confección, después
del 2005 organizado por la Unión Europea en Mayo de
2003 en Bruselas. De allí se concluyo que con el desmonte
del Acuerdo del Textil y el Vestido, ATV, en enero de 2005,
por el cual se eliminarán totalmente los contingentes a
las importaciones, se liberan los movimientos de las mercancías
de la cadena. A esta situación hay que a agregar las propuestas
de la Agenda de Desarrollo de Doha, en el marco de las
negociaciones de la OMC, con la cual se busca la reducción
y eliminación de todos los aranceles y la liberalización
total del comercio en un período no superior a 10 años.

El caso chino es de vital importancia para comprender los nuevos
jugadores globales que están posicionándose en los
mercados. Según estimativos de la International Trade
Commission de los Estados Unidos, se espera que para el año
2005, la participación de la China en el mercado mundial
de la cadena fibra, textil, confección podría llegar
a ser del 35% del comercio mundial.